El tiempo está a favor de los pequeños

Entrevista a Cecilia Paredes, actual rectora de la Escuela Superior Politécnica del Litoral, Guayaquil, Ecuador.

Un par de años después de que egresé de la ESPOL, tuve la suerte de conocer a Cecilia Paredes. En esa época ella volvía a la ESPOL después de realizar un doctorado, yo por esa época trabajaba en un proyecto de factibilidad para un terminal petrolero y el director de ese proyecto, quien era mi mentor, era parte del departamento de materiales, asi que pasaba bastante tiempo en el área.

Tiempo después me enteré que Cecilia era Subdecana de la facultad de Ingeniería Mecánica y Ciencias de la Producción, y le dije al amigo que me lo comentó, Cecilia algún día será rectora de la ESPOL. No creo que se me den las premoniciones, pero en ocasiones tienes la oportunidad de conocer a personas, ver su capacidad de trabajo y como motivan a la gente alrededor de ellos.

Años después, he tenido la suerte de reencontrarme con Cecilia y colaboramos en un par de proyectos en conjunto, uno de ellos Ecuador Water Relief, el cual buscaba llevar una solución para almacenamiento de agua a los sectores más afectados con el terremoto del 16 de abril del 2016 en Manabí.

Logre sacarle tiempo a Cecilia para conversar sobre este nuevo reto que significa el rectorado, y para conocer su pensamiento sobre varios tópicos. Este es el último artículo del 2017, así que espero que lo disfruten, que tengan un buen fin de año y que empiecen el 2018 con todos los ánimos, enfocados hacia alcanzar sus objetivos.

Cecilia…

Cuando vez hacia atrás ¿Qué significa para ti haber llegado al rectorado de la ESPOL?

Es una posición a la cual llegue por una decisión de ir hacia el camino administrativo. Antes de ser vicerrectora, tenía dos alternativas, tomar un sabático y volver a hacer investigación o irme por el camino administrativo.

Pero tu empezaste siendo sub-decana.

Yo empecé como profesora en la ESPOL en el área de materiales y en el año 2005 me eligieron como sub-decana de la facultad de Mecánica.

Viendo un poco hacia atrás, cuando yo llegué, el área de materiales tenía 3 profesores, el más joven de esos profesores tenía 48 años, los otros dos tenían casi 60 años y todos estaban en el área de metalurgia. Me pregunté con quién iba a trabajar, así que fui a otras facultades y no encontré gente, me fui a otras universidades y tampoco encontré gente, entonces dije ¡tenemos que construir!

Hicimos un plan estratégico y nos preguntamos ¿Qué queremos ver en el área? ¿Queremos ver un área de metales, de plásticos, de cerámicos, de compuestos? ¿Queremos hacer servicios, queremos tener un laboratorio, queremos tener una carrera, una maestría, un doctorado, queremos hacer investigación?… 15 años después, tenemos un laboratorio de ensayo de productos que factura alrededor de $300000 USD al año, al igual que un centro de investigación de nanotecnología orientado al tema de materiales, tenemos una carrera de materiales, una maestría y solo nos falta solo el doctorado. Ahora somos un grupo de 15 personas más el personal operativo del laboratorio, en total 40 personas.

Nota: EL laboratorio fue un proyecto del ministerio abalado por ASEPLAS y ESPOL por un total de $2200000 USD. Cecilia fue la primera directora del laboratorio.

Cuando empecé me di cuenta que no podía hacer las cosas a mi manera y decidí lanzarme para cambiar las cosas que yo pensaba que estaban mal. Yo estaba convencida que teníamos que trabajar en un recambio generacional para impulsar el área en la que yo estaba, esa fue la chispa que motivó que me involucrara en el lado administrativo, “darle espacio a todo esto”.

Desde afuera es difícil lanzarse flores uno mismo; una de las cosas que siempre digo es que yo no he trabajado sola, siempre lo he hecho en grupo y estamos convencidos que las cosas hay que hacerlas de manera diferente, no podemos seguir haciendo lo mismo si queremos resultados diferentes. Creo que hemos sido bastante disruptivos, tal vez por eso también hemos tenido bastante resistencia, lo cierto es que, cuando piensas que las cosas valen la pena y las trabajas como grupo vas creando camino, el resto de gente va viendo que lo que haces está bien y se suma.

Cecilia Paredes, actual rectora de la ESPOL, Paul Estrella editor en jefe de Opendireito, Jorge Gómez otrora CEO de Opendireito. ¿Lugar? iL Buco, el atún es espectacular 🙂

¿Sientes que estamos viviendo una nueva época en oportunidades para las mujeres profesionales?

En realidad, yo veo que hay más mujeres en puestos de liderazgo, lo que hace mucho más visible la problemática. La problemática hoy es que sigue habiendo muchas menos mujeres en estas posiciones y realmente mi visión del tema es la siguiente, yo soy feminista, y el feminismo no es más allá que buscar la equidad. Si nosotros tenemos una población de alrededor de 50% hombres – 50% mujeres, lo lógico es que debería haber alrededor de 50% de mujeres en estos puestos.

Que, si las mujeres no quieren, esa es una decisión personal, pero muchas veces no es que no quieren, el sistema no las apoya o toman decisiones, una de las decisiones que las mujeres tomamos es convertirnos en madres. El sistema no te apoya cuando tú te conviertes en madre para que puedas seguir estando en posiciones en ese sentido. En particular en Ecuador es más complicado porque tenemos una sociedad en la cual si en el trabajo no vas de 8 a 4 o no estás en la oficina, ¡simplemente no estás trabajando! Los co-workings o el trabajo desde casa, recién está empezando a aparecer, algo que en otras sociedades ya se ve hace algún tiempo. Así que yo creo que es más visible hoy, pero solo por eso, porque se están dando ciertas coyunturas; casos como el mío, por ejemplo, en el cual tuvieron que pasar 59 años para que una mujer sea rectora, y es principalmente porque entre los profesores titulares somos pocas profesoras lo que hace evidente que no ha habido un soporte alrededor del tema.

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Eres segunda generación en Ingeniería Mecánica, ¿Por qué Mecánica y por qué Ecuador?

Cuando yo estaba por graduarme no me gustaban las ciencias sociales, siempre me gustaron las matemáticas y la física y, además, mi padre es Ingeniero Mecánico y eso tuvo un impacto en lo que yo quería hacer. Cuando decidí ingresar a la ESPOL, revisé las carreras de ingeniería y la que más me gustaba era mecánica, la otra cosa que no podía hacer era programar aunque a mi papá le gustaba la idea que yo estudiara ingeniería en computación, sin embargo, a mí no me gustaba la programación y no veía en ese entonces futuro para mí en esa rama.

¿Por qué Ecuador? No tenía otra opción y la politécnica es en realidad la mejor universidad del país, así que no es que estaba mal, pero siempre pensé en salir a estudiar una maestría, ese fue como el lavado de cerebro que me hicieron mis Padres. Cuando decidí ser ingeniera mecánica, mi papá me dijo, si vas a serlo tienes que seguir hacer hasta la maestría, porque estás en un mundo de hombres y tendrás que tener el doble de títulos para que te reconozcan igual.

La ESPOL está graduando 1800 profesionales por año, ¿Cuál es el objetivo actual de la ESPOL en el desarrollo de profesional una vez que ellos han dejado las aulas?

Nuestra idea es acompañar a nuestros graduados en el desarrollo de sus competencias y lo que quieran hacer. Una de las cosas que creo es que una vez que te gradúas y a medida que los años van pasando, uno cambia de trabajo muy a menudo y cada cambio de trabajo requiere de ti diferentes competencias. Es ahí donde nosotros queremos acompañar a nuestros graduados, apoyándolos en el desarrollo de cursos de educación continua o una especialización nueva que se ajuste a las necesidades que tienen. Nuestro plan para los próximos 5 años es preguntar a nuestros graduados cuáles son esas competencias que están trabajando.

Muchos de ellos nos están diciendo actualmente, que son competencias desde el punto de vista digital. Muchos profesionales están en diferentes partes de la ciudad, del país y del mundo y es importante evaluar otras modalidades de llegar a ellos, no solamente educación presencial, sino también modalidades a distancia, cursos en línea, llegar al nivel de Harvard o MIT, con coursera o edx, y recursos que realmente los ayuden a auto-educarse y a auto-aprender.

¿Crees que hay una saturación de profesionales en el medio actualmente o crees que hay oportunidad de desarrollar nuevas disciplinas sobre las actuales?

Yo creo que para nosotros es una ventaja ser politécnicos, estamos en el área tecnológica, en el área técnica, en las ingenierías y ahí no creo que todavía hay saturación. Evidentemente hay saturación en otros ámbitos, ámbitos administrativos, leyes, pero en realidad nosotros como ESPOL no preparamos a nuestros graduados para trabajar en la ciudad, nosotros preparamos a profesionales y ciudadanos del mundo. Por eso mantenemos inglés en nuestras mallas curriculares, nos preocupamos por las competencias soft, por comunicación, por liderazgo, por emprendimiento, por trabajo en equipo, por resolver problemas, por aprender a lo largo de la vida, porque esas son las competencias que te ayudan a desarrollarte en cualquier parte del mundo.

¿Qué opinión tienes del estado de la innovación en el Ecuador? ¿Dónde estamos?

Es incipiente, recién estamos empezando, no hay una política pública al respecto, hay intentos, pero no hay un sistema articulado de innovación donde todos los actores deberíamos participar. Hay mucho hype alrededor [sic], mucha gente que quiere meterse, pero realmente no conoce sobre el tema y lamentablemente en nuestro país hay mucho celo, y en temas de innovación tienes que acompañar, esto muy poca gente lo quiere hacer porque además es un camino tortuoso y duro como el emprendimiento.

Creo que recién estamos comenzando, hay mucho por desarrollar, pero creo que debemos seguirlo haciendo porque estoy convencida que ese es el camino para el desarrollo productivo y social de cualquier país. Como institución estamos haciendo nuestra parte, estamos encaminado todas nuestras acciones alrededor de la innovación. Nuestro eje principal es la innovación y toda nuestra actividad alrededor tiene que estar encaminada a eso, innovación educativa, investigación hacia la innovación, que los investigadores tengan un soporte y un sistema que los ayude a querer innovar, a querer emprender, a querer cambiar, a resolver problemas y la otra parte es el acercamiento hacia la industria que es quien genera realmente la innovación.

La universidad y la sociedad, en tus palabras ¿Cómo hacer para que se involucren más y que los municipios o gobiernos locales se apoyen en la universidad para generar mejores proyectos de desarrollo?

Estoy convencida que el rol de la universidad debe ser ayudar al desarrollo de la región donde está, en nuestro caso particular Guayaquil. La politécnica debería ser vista como uno de los actores fundamentales o principales para el desarrollo de la innovación y la competitividad de la ciudad. Estamos trabajando en ello, tuve la oportunidad de reunirme con el alcalde y le propuse que vea a la politécnica como un socio de desarrollo. El municipio ahora está haciendo algunas actividades relacionadas con la innovación y la competitividad, antes se había dedicado mucho a poner orden a esta ciudad y hoy está pensando cómo hacer de Guayaquil una ciudad competitiva, a través del turismo, a través del desarrollo local, a través de varias actividades como DASE (centro de emprendimiento).

Lo importante para que esto suceda es que la universidad debe abrir sus puertas y acercarse, salir de su zona de confort y buscar asociarse con diferentes organizaciones y entre ellas evidentemente los municipios.

La capacidad que tiene la universidad con el recurso y talento humano es grande y debemos ponerla al servicio de la sociedad alrededor de los proyectos de desarrollo que tengan los municipios, de ahí que la otra cosa importante sea establecer una relación de confianza con estas organizaciones y que vean a la universidad como un socio que los acompañe y colabore en lo grandes planes que tienen.

Se que recién inicias tu gestión, pero ¿Te vislumbras en algún otro espacio de servicio en el futuro? ¿Política quizás?

Nunca me he puesto metas con respecto a estar en algún lugar en particular, de niña no me decía a mí mismo quiero ser rectora de la ESPOL. En realidad, cuando he comenzado a hacer cosas y se han dado las oportunidades y yo he podido desde esa oportunidad servir y hacer alguna propuesta de valor diferente, pues he decidido hacerlo. Es por esa razón que llegué a la decisión de lanzarme al rectorado de la ESPOL y la comunidad me eligió.

No cierro puertas, la política no me molesta, sin embargo, siempre pienso que donde vaya, quiero que me permitan hacer cambios, hacer propuestas de valor, cosas que tengan sentido, cosas que tengan un norte, no llegar por llegar, no llegar por ser política o por ser popular, sino llegar porque la gente está convencida de que mi equipo de trabajo, conmigo a la cabeza, puede hacer los cambios necesarios en la posición en que estemos.

¿Qué es ser politécnico para ti?

Para mi ser politécnico más que un nombre, es un estilo y una actitud en la vida. La politécnica ayudó a afianzar mis competencias, me dio una profesión que me ha permitido hoy ser rectora de la ESPOL, me ayudó a tener una red de amigos y de conocidos que me permite a mi hacer cosas. Me llevó a hacer un papel muy interesante cuando salí a estudiar afuera y me di cuenta que la educación que había recibido en la politécnica no se comparaba con la de Estados Unidos, porque me permitió desarrollarme bien en mi maestría, a la cual fui becada. Cuando tuve acceso al doctorado, la universidad lo pagó cuando vio la calidad de profesional que era, evidentemente tiene mucho que ver contigo, pero yo creo que pasar 5 años en la ESPOL hicieron una diferencia importante.

Yo tengo realmente gratos recuerdos de ESPOL, la gente piensa que nosotros solo pasamos estudiando, y yo fui feliz en la ESPOL, estudié, también iba a fiestas, lideré, compartí, lloré, hicimos muchas cosas. La ESPOL es fantástica, me gustaría que quienes llegan a la ESPOL y luego salen, tengan un lindo recuerdo al igual que yo. Siempre hay las cosas malas también, los profesores que demandan mucho más de ti o los días que no duermes; Estoy convencida que la ESPOL me hizo ver que la educación no dependía de ellos, sino que dependía de mí, y es el desarrollo de competencias lo que te ayuda a ser exitoso profesionalmente cuando te gradúas.

¿Qué mensaje tienes para todos los profesionales que pasaron por la universidad y que en estos diez años han visto como la tecnología ha cambiado las reglas del juego? ¿Qué oportunidades crees que tienen? y ¿Qué crees q deben hacer para alcanzarlas?

En general, para todo profesional que se ha graduado, la tecnología cambió tan rápidamente que lo que aprendieron probablemente ya es caduco. Lo que nosotros estamos inculcando en los estudiantes politécnicos, es que ellos entiendan que tienen que seguir aprendiendo a lo largo de su vida, con acompañamiento o sin acompañamiento.

El mensaje para ellos es, “no se queden estancados”, porque lo que va a pasar es que van a venir otros profesionales que tienen muchas competencias y pueden aprender a lo largo de la vida, pueden sistematizar la información, pueden crear, pueden criticar, están pensando de manera diferente y tienen otras habilidades y les van a quitar el trabajo o se van a quedar en trabajos bajos o medios donde no se van a sentir desarrollados profesionalmente. Hay muchas plataformas gratis disponibles donde uno puede aprender y desarrollar nuevas competencias, lo primero, y lo más difícil, es auto-evaluarse; hay que verse realmente en el espejo y desnudar tus debilidades, si tú eres realmente honesto con eso vas a poder desarrollar tus habilidades, porque la tecnología está disponible en internet y muchas veces no tienes que pagar ni un centavo para desarrollarlas, aun así, si quieres puedes venir a la ESPOL y nosotros te acompañamos en eso.

Un mensaje para Opendireito

El mensaje es que sigan leyendo Opendireito, que contribuyan, que se unan, que hagan su propuesta, que opinen y que colaboren.

El por qué del título, creo que en esta nueva época que inicia con Cecilia a la cabeza de la ESPOL, hay más oportunidad para todos aquellos que inician esta linda etapa que es estudiar en la universidad y los que vendrán los próximos 5 años, los pequeños con sueños grandes. La ESPOL está en buenas manos.

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