Cultura del Descarte

Mientras 800 millones de humanos no cuentan con una alimentación adecuada para llevar una vida saludable, 1300 toneladas de comida son desechadas anualmente, estadísticas alarmantes, todo al margen de la puerta entre abierta del “acuerdo contra el cambio climático”.

Diversos son los factores que motivan esta tendencia; en países en vías de desarrollo la precarias técnicas de cultivo, transporte y distribución hacen del desperdicio la premisa, sin dejar de lado la exageración en fechas de caducidad y el consumismo desenfrenado que ahonda esta problemática.

No todo es desastre o indiferencia, existen países con políticas, proyectos y aplicaciones que están dando cara a esta preocupante situación; innovaciones comunitarias como Mikhuna un banco de alimentos en Azuay basado en un modelo agroecológico de economía solidaria, restaurantes en pleno Manhattan; todos pequeños halos de conciencia que sin duda alguna hacen mucho por la humanidad. Es en medio de este contexto que encontramos a OLIO “The Food Sharing Revolution” una app gratuita que conecta vecinos, tiendas y comunidades para evitar que el excedente de alimentos y otros productos sea desperdiciado, Olio hace que la tecnología se ubique del lado bueno de la fuerza, pasa a ser una catarsis que transforma en imprescindibles a un grupo de entusiastas que buscan ser amigables con el medio ambiente. ¿Quién dijo que todo está perdido?

Siempre existe la posibilidad abierta de ser eco de iniciativas que valen la pena compartir y porque no ser parte de ellas y lo mejor a un clic de involucrarse. OLIO está disponible para ser utilizado en cualquier parte del mundo y requiere al menos iOS 8.0 o Android 4.1 y más, es compatible con iPhone, iPad, iPad Mini y está optimizado para iPhone 5 y versiones posteriores.

¿Descartar? ¡si! todo aquello que no suma.

Enlace a Olio: olioex.com

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2 comentarios
  1. George Dice:

    Efectivamente casi el 11% de la población mundial no accede a una alimentación adecuada, lo que provoca que 7 mil niños mueran diariamente de hambre. En el verdadero primer mundo, Dinamarca va a la cabeza en la implementación de iniciativas sociales para abordar el problema del desperdicio , un ejemplo de esto es la aplicación Too Good To Go, en donde figuran cientos de restaurantes y cafés, que permite pedir para llevar a precios irrisorios la comida que no ha sido consumida y de otra forma se tiraría a la basura. Ejemplos que se pueden seguir en países en vías de desarrollo donde el impacto por la carencia de alimentos es muchísimo más alta.
    Muy bueno tu comentario, acotando que el desperdicio genera CO2…

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